Las herramientas colaborativas permiten a los usuarios comunicarse y trabajar conjuntamente sin importar su ubicación física. Estas herramientas funcionan bajo el modelo de cliente-servidor, donde los clientes acceden a los servicios alojados en el servidor. Algunos ejemplos de herramientas colaborativas populares incluyen Google Docs, Zoho y Huddle, las cuales facilitan la colaboración en la edición y creación de documentos en línea.