La hidroterapia, definida como la aplicación de agua en diversas formas para tratar enfermedades, tiene una larga historia desde civilizaciones antiguas hasta su resurgimiento en el siglo XVIII. Aunque el agua no cura por sí misma, es valorada como un complemento en la rehabilitación de pacientes y puede combinarse con otras técnicas. Es fundamental considerar sus ventajas y desventajas antes de su uso en tratamientos.