La hidroterapia ha sido utilizada desde la antigüedad en Grecia y Roma, resurgió en los siglos XV y XVI, y fue estudiada y desarrollada por varios practicantes en los siglos posteriores. La hidroterapia se define como la aplicación de agua de diferentes formas, estados y temperaturas para tratar enfermedades, y puede incluir baños, compresas, envolturas y sumergir partes del cuerpo. Tiene efectos terapéuticos en los sistemas respiratorio, cardiovascular, renal y músculo