La primera generación de computadoras utilizaba tubos de vacío para procesar información a través de tarjetas perforadas y almacenamiento magnético en tambores giratorios. La UNIVAC I de 1950 marcó el inicio del uso comercial de estas máquinas, seguida por éxitos como la IBM 701 de 1953 e IBM 650 de 1954. La segunda generación introdujo el transistor, permitiendo computadoras más pequeñas, rápidas y con nuevas aplicaciones como reservaciones aéreas y simulaciones. La tercera generación vio el microprocesador integrar circuitos