La conferencia de Estocolmo de 1972 centró la atención internacional en temas medioambientales como la degradación ambiental y la contaminación transfronteriza. En la Cumbre de la Tierra de 1992 se reconoció que la protección del medio ambiente y la administración de los recursos naturales deben integrarse con cuestiones socioeconómicas. Este concepto de desarrollo sostenible fue definido en 1987 como satisfacer las necesidades presentes sin comprometer las futuras y fue diseñado para satisfacer los requisitos de desarrollo económico y conservación