La civilización griega se desarrolló principalmente en tres territorios: el sur de los Balcanes, las islas del mar Egeo y Jónico, y las costas de Asia Menor. La antigua Grecia se caracterizó por estar dividida en múltiples ciudades-estado independientes llamadas polis, como Atenas y Esparta, aunque compartían una cultura común. La época clásica estuvo dominada por estas dos importantes polis, siendo Atenas una democracia y Esparta una aristocracia.