El documento describe los resultados de un estudio sobre niños en la Ciudad de México, que revela altos índices de ilegitimidad y falta de figura paterna. También presenta datos sobre ilegitimidad en el Caribe y Centroamérica. Argumenta que la crisis actual es moral y se debe a la ausencia de autoridad paternal causada por el machismo y la fanfarronería. Propone que para transformar la cultura, los hombres deben asumir sus roles como esposos, padres y líderes siguiendo los principios cristianos.