El humanismo
Dibujo de Leonardo da Vinci, El hombre de Vitruvio
El humanismo: definición
> Movimiento intelectual desarrollado en
Europa durante los siglos XIV al XVI,
inspirado en la lengua, literatura
y cultura grecolatinas
y centrado en el hombre como modelo.
> Conjunto de corrientes filosóficas
centradas en el estudio del ser humano.
1ª - La llamada imitatio ciceroniana, o
imitación de un solo autor como
modelo de toda la cultura clásica,
Cicerón, impulsada por los humanistas
italianos.
2ª - La imitatio eclectica, o imitación de
lo mejor de cada autor grecolatino,
propugnada por algunos humanistas
encabezados por Erasmo de Rotterdam.
Los humanistas imitaron el estilo y el pensamiento grecolatinos de
dos formas diferentes:
Factores que favorecieron el humanismo:
Después de grandes debates y demoras, a partir del siglo XV, el movimiento
humanista se vio favorecido por varios factores:
1º La emigración de sabios griegos: Debido a que el imperio bizantino estaba
siendo asediado por los turcos, muchos de ellos buscaron refugio en Europa
Occidental, especialmente en Italia, llevando con ellos textos griegos,
promoviendo la difusión de la cultura, los valores y el idioma griego.
2º La invención de la imprenta: Este invento de Gutenberg permitió el
abaratamiento del costo y la difusión de los libros, garantizando la difusión masiva
de las ideas humanistas.
3º La acción de los mecenas: Los mecenas eran personas que con su
protección política, con su aprecio por el saber antiguo, con su afán coleccionista o
con la remuneración económica a los humanistas para que se establecieran o
costearan sus obras en la imprenta, facilitaron el desarrollo del Humanismo.
4º La creación de universidades y de
escuelas: las universidades (como la de
Alcalá de Henares, Lovaina, etc.)
y las escuelas del siglo XV contribuyeron
en gran parte a la expansión del
Humanismo por toda Europa.
Algunos de los rasgos ideológicos del humanismo son:
El antropocentrismo o consideración de que todo gira en torno al hombre frente al teocentrismo medieval.
Se restaura la fe en el hombre porque posee valores importantes que no conviene despreciar.
Ya no se desprecia ni la fama en este mundo, ni el dinero, ni el goce de los sentidos.
Se ve como legítimo el deseo de fama, gloria, prestigio y poder (El príncipe, de Maquiavelo),
valores paganos que bonifican al hombre frente a otros que lo reducen al compararlo con Dios
y degradan esos valores a la categoría de pecados según la moral cristiana y la escolástica.
El Pacifismo : el odio por todo tipo de guerra.
El deseo de la unidad política y religiosa de Europa bajo un sólo poder político y un solo poder religioso separado
del mismo: se reconoce la necesidad de separar moral y política, autoridad eterna y temporal.
Existe fe en el hombre: la idea de que merece la pena pelear por la fama y la gloria en este mundo incita a realizar
grandes hazañas y emular las del pasado. La fe se desplaza de Dios al hombre.
El retorno a las fuentes primigenias del saber, la lectura de los clásicos en los textos originales
y no a través de la opinión que dieron sobre ellos los Santos Padres y la religión católica.
El contraste de opiniones frente al argumento de autoridad medieval: la imprenta multiplica los puntos de vista y las
discusiones, enriqueciendo el debate intelectual y la comunicación de las ideas.
Se ponen de moda los géneros del diálogo y la epístola, todo lo que suponga comunicación de ideas.
Se propone la libre interpretación de la Biblia y su traducción a las lenguas vulgares (Lutero), frente al
reduccionismo medieval de reducir su interpretación a la del Papa u obispo de Roma .
Búsqueda de una espiritualidad más humana, interior, más libre y directa y menos externa y material.
La idea central del humanismo:
en el centro del Universo está
el hombre, imagen de Dios,
criatura privilegiada, digna
sobre todas las cosas de la
tierra (antropocentrismo).
Sin embargo hoy en día
DIOS HA MUERTO en la mente
de muchos seres humanos.
En una información de portada del New York Times
Magazine, titulada "¿Por qué creemos?", se habla
de la fe religiosa como de una "adaptación
evolutiva" y de un "accidente neurológico", pero
no de la posibilidad de la existencia de Dios.
El humanismo, como una de los fundamentos
ideológicos del Renacimiento,
suponía una evidente ruptura
con la idea de religión única
que se manejaba hasta entonces,
en la que Dios era el centro y la razón
de todas las cosas.
Originariamente, con el humanismo,
Dios no perdía su papel predominante,
pero se situaba en un plano diferente,
y ya no era la respuesta a todos los problemas.
El humanismo rompió con las tradiciones escolásticas
medievales y exaltó las cualidades humanas,
por lo que comenzó a dar sentido racional a la vida.
Es decir, se pone énfasis en la responsabilidad del propio
hombre para darle sentido a su vida,
sin recurrir a la existencia de un mundo trascendental
o un dios.
Como consecuencia se considera al hombre como centro y
medida de todas las cosas.
Desde un punto de vista filosófico el humanismo es una actitud
que hace hincapié en la dignidad y el valor de la persona.
Uno de sus principios básicos es que las personas son seres
racionales que poseen en sí mismas
capacidad para hallar la verdad y practicar el bien.
La concepción humanista
Para las religiones humanistas, como el marxismo, los males de la
sociedad radican en el medio ambiente, es decir, en las
circunstancias políticas y sociales de determinado momento
histórico. El marxista cree que sólo el Estado tiene el poder para
cambiar ese medio ambiente. El Estado tiene que reconstruir el
ambiente físico y espiritual del hombre a fin de cambiar y salvar al
hombre. El cambio social a través de la acción del Estado es la gracia
estatal en operación. El ambiente malo tiene que ser destruido a fin
de liberar al hombre. A veces, este ambiente malo incluye personas
e instituciones, como la burguesía, los capitalistas, el clero, los
Cristianos, las iglesias, las organizaciones y empresas privadas, etc.
Todas ellas tienen que ser- y con frecuencia lo son- "liquidadas" o
destruidas como parte del proceso de salvación. Al resto hay que
"reeducarles", suplantando el Cristianismo con el nuevo credo.
Consideraciones
acerca
de un mundo sin Dios
En un mundo sin Dios no tendríamos
ninguna base real para diferenciar lo
bueno de lo malo.
Cada cual tendría que establecer sus
propios criterios morales y nadie
tendría derecho a imponerlos sobre
otros.
Pero existe la moral absoluta porque
hay un Dios soberano que posee
autoridad sobre todos los hombres
y nos proveyó una revelación verbal
–la Biblia–
en la que nos da a conocer, con
proposiciones lógicas y razonables,
lo que necesitamos saber
sobre sí mismo,
sobre su voluntad,
sobre la creación y
sobre la historia.
Podemos levantar nuestra voz a favor de la
justicia y oponernos a la maldad, la
criminalidad y la delincuencia
porque hay criterios morales absolutos que
distinguen lo bueno de lo malo, lo justo de
lo injusto,
y que no dependen de nuestras opiniones y
preferencias personales.
El problema del mal sólo puede ser
abordado desde una perspectiva teísta.
Si echamos a un lado a Dios toda discusión
moral se convierte en un callejón sin salida.
¿Libertad?
La ley es un buen capitán,
pero la naturaleza humana
es un mal soldado.
¿ Q u é
h a r ía m o s e n
u n m u n d o s in
la s le y e s d e
?
D IO S
En 1793 Madame Roland,
heroína de la Revolución
Francesa, fue decapitada en la
Plaza de la Concordia. Cuenta
la historia que el día de su
ejecución, al encontrarse ante
la estatua de la Libertad
colocada justo en frente de la
guillotina, pronunció estas
famosas palabras: “Oh
libertad, cuántos crímenes se
cometen en tu nombre”.
La revolución que
esta mujer había
apoyado con pasión,
cual Saturno que
devora a sus propios
hijos, finalmente se
volvió contra ella.
Estas palabras atribuidas a Roland constituyen una advertencia
perenne del enorme peligro que encierra la falsa libertad. Son
muchos los crímenes que se han cometido y se siguen cometiendo
en nombre de una libertad desfigurada, mal comprendida, mal
aplicada.
¿Es acaso libertad el que echemos
por tierra los parámetros morales
establecidos por el Creador en Su
Palabra y con los cuales podemos
distinguir el bien del mal? ¿Es en
verdad necesario que neguemos los
valores absolutos para llegar a ser
genuinamente libres?
La sociedad sólo
funciona
adecuadamente
en la medida en
que la ley moral
de Dios es
respetada y
obedecida.
Como dijo Dostoevsky:
“Si no existe Dios, todo debería ser permitido”.
Las palabras “moralidad, justicia, verdad, amor, bondad”, y
muchas otras en esa misma categoría, carecen por completo de
significado en un mundo sin Dios.
El problema que enfrenta el hombre moderno
es que se ve a sí mismo como un ser
autónomo, sin ninguna autoridad superior
fuera de su propia voluntad y sus propios
deseos, pero los resultados que estamos
cosechando son tan espantosos que se ve
obligado a buscar una ética alternativa que
sirva de árbitro a la sociedad.
El ateísmo elimina toda base racional y
coherente para los principios morales.
El apóstol Pablo lo plantea de este modo
en 1ª Corintios 15:32: “Si los muertos no
resucitan, comamos y bebamos, porque
mañana moriremos.”
La Biblia dice:
« Dice el necio en su corazón:
No hay Dios» Salmo 14: 1
El hombre es un ser irremediablemente limitado.
La Biblia dice: « Y de una sangre ha hecho todo el
linaje de los hombres, para que habiten sobre toda
la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los
tiempos, y los límites de su habitación»
Hechos 17: 26.
El ser humano
tiende a la
maldad.
La Biblia dice:
«...porque el
intento del
corazón del
hombre
es malo desde
su
juventud...»
Génesis 8: 21
El ser humano se equivoca, aunque no quiera.
Solo basta revisar los libros de historia para
darse cuenta, por ejemplo: La concepción de una
Tierra plana. La Biblia dice: « Pues habiendo
conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios,
ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en
sus razonamientos, y su necio corazón fue
entenebrecido. Profesando ser sabios, se
hicieron necios » Romanos 1: 21 y 22.
El ser humano no puede cambiarse a sí mismo.
HUMANISMO PDF.pdf

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  • 1.
    El humanismo Dibujo deLeonardo da Vinci, El hombre de Vitruvio
  • 2.
    El humanismo: definición >Movimiento intelectual desarrollado en Europa durante los siglos XIV al XVI, inspirado en la lengua, literatura y cultura grecolatinas y centrado en el hombre como modelo. > Conjunto de corrientes filosóficas centradas en el estudio del ser humano.
  • 3.
    1ª - Lallamada imitatio ciceroniana, o imitación de un solo autor como modelo de toda la cultura clásica, Cicerón, impulsada por los humanistas italianos. 2ª - La imitatio eclectica, o imitación de lo mejor de cada autor grecolatino, propugnada por algunos humanistas encabezados por Erasmo de Rotterdam. Los humanistas imitaron el estilo y el pensamiento grecolatinos de dos formas diferentes:
  • 4.
    Factores que favorecieronel humanismo: Después de grandes debates y demoras, a partir del siglo XV, el movimiento humanista se vio favorecido por varios factores: 1º La emigración de sabios griegos: Debido a que el imperio bizantino estaba siendo asediado por los turcos, muchos de ellos buscaron refugio en Europa Occidental, especialmente en Italia, llevando con ellos textos griegos, promoviendo la difusión de la cultura, los valores y el idioma griego. 2º La invención de la imprenta: Este invento de Gutenberg permitió el abaratamiento del costo y la difusión de los libros, garantizando la difusión masiva de las ideas humanistas. 3º La acción de los mecenas: Los mecenas eran personas que con su protección política, con su aprecio por el saber antiguo, con su afán coleccionista o con la remuneración económica a los humanistas para que se establecieran o costearan sus obras en la imprenta, facilitaron el desarrollo del Humanismo.
  • 5.
    4º La creaciónde universidades y de escuelas: las universidades (como la de Alcalá de Henares, Lovaina, etc.) y las escuelas del siglo XV contribuyeron en gran parte a la expansión del Humanismo por toda Europa.
  • 6.
    Algunos de losrasgos ideológicos del humanismo son: El antropocentrismo o consideración de que todo gira en torno al hombre frente al teocentrismo medieval. Se restaura la fe en el hombre porque posee valores importantes que no conviene despreciar. Ya no se desprecia ni la fama en este mundo, ni el dinero, ni el goce de los sentidos. Se ve como legítimo el deseo de fama, gloria, prestigio y poder (El príncipe, de Maquiavelo), valores paganos que bonifican al hombre frente a otros que lo reducen al compararlo con Dios y degradan esos valores a la categoría de pecados según la moral cristiana y la escolástica. El Pacifismo : el odio por todo tipo de guerra. El deseo de la unidad política y religiosa de Europa bajo un sólo poder político y un solo poder religioso separado del mismo: se reconoce la necesidad de separar moral y política, autoridad eterna y temporal. Existe fe en el hombre: la idea de que merece la pena pelear por la fama y la gloria en este mundo incita a realizar grandes hazañas y emular las del pasado. La fe se desplaza de Dios al hombre. El retorno a las fuentes primigenias del saber, la lectura de los clásicos en los textos originales y no a través de la opinión que dieron sobre ellos los Santos Padres y la religión católica. El contraste de opiniones frente al argumento de autoridad medieval: la imprenta multiplica los puntos de vista y las discusiones, enriqueciendo el debate intelectual y la comunicación de las ideas. Se ponen de moda los géneros del diálogo y la epístola, todo lo que suponga comunicación de ideas. Se propone la libre interpretación de la Biblia y su traducción a las lenguas vulgares (Lutero), frente al reduccionismo medieval de reducir su interpretación a la del Papa u obispo de Roma . Búsqueda de una espiritualidad más humana, interior, más libre y directa y menos externa y material.
  • 7.
    La idea centraldel humanismo: en el centro del Universo está el hombre, imagen de Dios, criatura privilegiada, digna sobre todas las cosas de la tierra (antropocentrismo).
  • 8.
    Sin embargo hoyen día DIOS HA MUERTO en la mente de muchos seres humanos. En una información de portada del New York Times Magazine, titulada "¿Por qué creemos?", se habla de la fe religiosa como de una "adaptación evolutiva" y de un "accidente neurológico", pero no de la posibilidad de la existencia de Dios.
  • 9.
    El humanismo, comouna de los fundamentos ideológicos del Renacimiento, suponía una evidente ruptura con la idea de religión única que se manejaba hasta entonces, en la que Dios era el centro y la razón de todas las cosas. Originariamente, con el humanismo, Dios no perdía su papel predominante, pero se situaba en un plano diferente, y ya no era la respuesta a todos los problemas.
  • 10.
    El humanismo rompiócon las tradiciones escolásticas medievales y exaltó las cualidades humanas, por lo que comenzó a dar sentido racional a la vida. Es decir, se pone énfasis en la responsabilidad del propio hombre para darle sentido a su vida, sin recurrir a la existencia de un mundo trascendental o un dios. Como consecuencia se considera al hombre como centro y medida de todas las cosas. Desde un punto de vista filosófico el humanismo es una actitud que hace hincapié en la dignidad y el valor de la persona. Uno de sus principios básicos es que las personas son seres racionales que poseen en sí mismas capacidad para hallar la verdad y practicar el bien.
  • 11.
    La concepción humanista Paralas religiones humanistas, como el marxismo, los males de la sociedad radican en el medio ambiente, es decir, en las circunstancias políticas y sociales de determinado momento histórico. El marxista cree que sólo el Estado tiene el poder para cambiar ese medio ambiente. El Estado tiene que reconstruir el ambiente físico y espiritual del hombre a fin de cambiar y salvar al hombre. El cambio social a través de la acción del Estado es la gracia estatal en operación. El ambiente malo tiene que ser destruido a fin de liberar al hombre. A veces, este ambiente malo incluye personas e instituciones, como la burguesía, los capitalistas, el clero, los Cristianos, las iglesias, las organizaciones y empresas privadas, etc. Todas ellas tienen que ser- y con frecuencia lo son- "liquidadas" o destruidas como parte del proceso de salvación. Al resto hay que "reeducarles", suplantando el Cristianismo con el nuevo credo.
  • 12.
  • 13.
    En un mundosin Dios no tendríamos ninguna base real para diferenciar lo bueno de lo malo. Cada cual tendría que establecer sus propios criterios morales y nadie tendría derecho a imponerlos sobre otros. Pero existe la moral absoluta porque hay un Dios soberano que posee autoridad sobre todos los hombres y nos proveyó una revelación verbal –la Biblia– en la que nos da a conocer, con proposiciones lógicas y razonables, lo que necesitamos saber sobre sí mismo, sobre su voluntad, sobre la creación y sobre la historia.
  • 14.
    Podemos levantar nuestravoz a favor de la justicia y oponernos a la maldad, la criminalidad y la delincuencia porque hay criterios morales absolutos que distinguen lo bueno de lo malo, lo justo de lo injusto, y que no dependen de nuestras opiniones y preferencias personales. El problema del mal sólo puede ser abordado desde una perspectiva teísta. Si echamos a un lado a Dios toda discusión moral se convierte en un callejón sin salida.
  • 15.
    ¿Libertad? La ley esun buen capitán, pero la naturaleza humana es un mal soldado.
  • 16.
    ¿ Q ué h a r ía m o s e n u n m u n d o s in la s le y e s d e ? D IO S
  • 17.
    En 1793 MadameRoland, heroína de la Revolución Francesa, fue decapitada en la Plaza de la Concordia. Cuenta la historia que el día de su ejecución, al encontrarse ante la estatua de la Libertad colocada justo en frente de la guillotina, pronunció estas famosas palabras: “Oh libertad, cuántos crímenes se cometen en tu nombre”. La revolución que esta mujer había apoyado con pasión, cual Saturno que devora a sus propios hijos, finalmente se volvió contra ella.
  • 18.
    Estas palabras atribuidasa Roland constituyen una advertencia perenne del enorme peligro que encierra la falsa libertad. Son muchos los crímenes que se han cometido y se siguen cometiendo en nombre de una libertad desfigurada, mal comprendida, mal aplicada. ¿Es acaso libertad el que echemos por tierra los parámetros morales establecidos por el Creador en Su Palabra y con los cuales podemos distinguir el bien del mal? ¿Es en verdad necesario que neguemos los valores absolutos para llegar a ser genuinamente libres? La sociedad sólo funciona adecuadamente en la medida en que la ley moral de Dios es respetada y obedecida.
  • 19.
    Como dijo Dostoevsky: “Sino existe Dios, todo debería ser permitido”. Las palabras “moralidad, justicia, verdad, amor, bondad”, y muchas otras en esa misma categoría, carecen por completo de significado en un mundo sin Dios. El problema que enfrenta el hombre moderno es que se ve a sí mismo como un ser autónomo, sin ninguna autoridad superior fuera de su propia voluntad y sus propios deseos, pero los resultados que estamos cosechando son tan espantosos que se ve obligado a buscar una ética alternativa que sirva de árbitro a la sociedad.
  • 20.
    El ateísmo eliminatoda base racional y coherente para los principios morales. El apóstol Pablo lo plantea de este modo en 1ª Corintios 15:32: “Si los muertos no resucitan, comamos y bebamos, porque mañana moriremos.”
  • 21.
    La Biblia dice: «Dice el necio en su corazón: No hay Dios» Salmo 14: 1 El hombre es un ser irremediablemente limitado. La Biblia dice: « Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación» Hechos 17: 26. El ser humano tiende a la maldad. La Biblia dice: «...porque el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud...» Génesis 8: 21 El ser humano se equivoca, aunque no quiera. Solo basta revisar los libros de historia para darse cuenta, por ejemplo: La concepción de una Tierra plana. La Biblia dice: « Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios » Romanos 1: 21 y 22. El ser humano no puede cambiarse a sí mismo.