El documento describe la identidad y el ideal de los siervos de Jesús. Define su vocación como un llamado de Dios por gracia, no por méritos propios. Su identidad se basa en servir a Jesús como su modelo de total disponibilidad y entrega a Dios y al prójimo. Su ideal es aspirar a la santidad viviendo de acuerdo a la voluntad de Dios y configurándose a Cristo a través de actitudes de fe, oración y servicio.