Este documento presenta la homilía de un sacerdote sobre la parábola de los dos hijos en el evangelio del día. El sacerdote resume la enseñanza en dos refranes: 1) no se puede vivir indefinidamente de la renta, sino que se debe renovar continuamente el amor, la fe y el compromiso, ya sea en la relación con Dios, en el matrimonio o en otras áreas, y 2) mientras hay vida, no se debe perder la esperanza en nadie, pues cualquiera puede convertirse.