El documento habla sobre la parábola de Jesús del grano de mostaza y la levadura en la masa. Explica que aunque empecemos con algo pequeño, como un grano de mostaza o un poco de levadura, con paciencia y confianza esto puede crecer y extenderse grandemente. Así, incluso las pequeñas acciones de amor que hacemos cada día, como orar o ayudar a otros, pueden producir grandes frutos si lo hacemos con fe en Dios. El documento también reflexiona sobre cómo la iglesia puede sembrar el evangel