El documento argumenta que la iglesia cristiana se ha encerrado en un "cascarón" al limitarse a los templos y modelos tradicionales, en lugar de salir a evangelizar. Señala que Jesús y los apóstoles salieron a predicar en barrios, pueblos y ciudades, y exhorta a romper el cascarón para llevar el evangelio a esos lugares y ganar almas para Cristo.