El impresionismo fue un movimiento artístico que surgió en Francia en la segunda mitad del siglo XIX, caracterizado por plasmar la luz y capturar instantes visuales más que formas definidas. Pintores como Monet, Renoir y Sisley fueron pioneros en este estilo al pintar paisajes y escenas cotidianas al aire libre, usando pinceladas sueltas y colores puros. La primera exposición impresionista tuvo lugar en 1874 y ayudó a difundir este nuevo enfoque pictórico por Europa.