El documento discute cómo la historia enseñada sobre la conquista de América solo cuenta la perspectiva del conquistador europeo y no la de los pueblos originarios. Argumenta que autores latinoamericanos han ofrecido una visión alternativa que busca conocer a los pueblos originarios más allá de la categoría de "indios" y cuestiona por qué solo se acepta la versión del vencedor sin conocer la del vencido. Finalmente, afirma que a través de las lenguas originarias que aún se hablan, como el quechua