El documento discute el impacto de la revolución de la información y la tecnología en la capacidad cognitiva y de atención de la humanidad. Se plantea la preocupación de que el uso excesivo de la tecnología pueda disminuir nuestra capacidad de lectura y análisis, mientras que el contacto con libros físicos sigue siendo valioso. La virtualidad ofrece nuevas oportunidades para la educación, pero su implementación debe ser estratégica para mejorar el aprendizaje.