El documento discute cuántas vacas y personas pueden mantenerse en un territorio determinado. El número de vacas que puede alimentarse depende del tamaño del prado y la cantidad de comida y residuos de cada vaca. El número de personas depende del impacto y degradación por habitante, y cuando este número se sobrepasa, la huella ecológica se vuelve negativa con consecuencias como las que sufre el mundo actualmente a menor escala.