La inmigración japonesa al Perú comenzó en 1899 con la llegada de 790 inmigrantes japoneses contratados por compañías para trabajar principalmente en haciendas azucareras. Desde entonces hasta 1923 llegaron más de 100 grupos de inmigrantes japoneses bajo contratos de cuatro años. Sin embargo, a partir de 1930 la inmigración japonesa empezó a ser vista negativamente debido a la superpoblación y la presión sobre el gobierno peruano para limitarla, lo que empeoró durante la Seg