La inteligencia artificial se originó en la década de 1940 y se desarrolló como un campo independiente en 1956. Se divide en inteligencia artificial convencional, que se basa en el razonamiento formal y estadístico, y la inteligencia computacional, que implica aprendizaje interactivo a través de datos empíricos. La inteligencia artificial se aplica en dominios como lingüística, minería de datos, medicina y robótica.