El documento discute varios prejuicios comunes sobre Internet. En primer lugar, refuta que Internet no es un medio de comunicación, señalando que cumple funciones tanto de información como de comunicación a pesar de los cambios permanentes y falta de regulaciones. Segundo, analiza la idea de que Internet es superficial, citando como ejemplo que el primer sitio en ganar un Pulitzer fue un medio online. Tercero, contradice la noción de que Internet es elitista dando el ejemplo de Joany.