Isabel II nació en 1830 en Madrid y se convirtió en reina a los dos meses de edad tras la muerte de su padre, el rey Fernando VII. Gobernó España durante un período turbulento marcado por las guerras carlistas y la inestabilidad política entre liberales y moderados. Fue derrocada en 1868 por la Revolución Gloriosa y murió exiliada en París en 1904.