Un potente terremoto de magnitud 8.8 en Japón provocó un devastador tsunami que ha dejado más de 5,000 muertos y ha causado una grave crisis nuclear en la planta de Fukushima debido a explosiones e incendios en varios reactores que han liberado radiación perjudicial para la salud. La catástrofe ha afectado severamente el tráfico aéreo en Japón y Oriente Medio debido a los disturbios políticos.