El documento explora si Jesús es el verdadero Mesías esperado. Resume que Jesús cumple las profecías mesiánicas al nacer en Belén, ser precedido por Juan el Bautista, realizar milagros, morir como cordero sacrificial y resucitar, según predijeron los profetas. La fecha de su muerte también coincide con la profecía de las 70 semanas de Daniel. Por lo tanto, Jesús es el único que ha cumplido todas las señales para ser el Mesías.