El jiu-jitsu brasileño se originó a partir de las enseñanzas de jiu-jitsu japonés de Mitsuyo Maeda a Carlos Gracie en Brasil en 1910. Se especializa en la lucha en el suelo utilizando luxaciones de articulaciones y estrangulaciones para someter al oponente. Se popularizó mundialmente en los años 90 cuando Royce Gracie ganó varios eventos de UFC mostrando su efectividad contra otros estilos de artes marciales.