Atalanta retaba a sus pretendientes a una carrera, prometiendo casarse con el ganador pero matando al perdedor. Ningún hombre podía ganarla hasta que Hipomenes pidió ayuda a Afrodita, quien le dio tres manzanas de oro para distraer a Atalanta durante la carrera. Hipomenes lanzó las manzanas haciendo que Atalanta se detuviera a recogerlas, permitiéndole a Hipomenes ganar la carrera y la mano de Atalanta.