El documento explora la crisis actual en la predicación del evangelio, enfatizando la necesidad de redescubrir un lenguaje transformador que resuene con las experiencias y dificultades contemporáneas. Analiza tres momentos clave de la última cena de Jesús que pueden orientar la práctica de la predicación en la actualidad: acoger la confusión de los demás, reunir en comunidad y dirigirse hacia el reino de Dios. Se subraya la importancia de la verdad y la escucha activa para que la predicación sea relevante y conectada con las realidades de la vida de las personas.