El gobierno español aprobó una amnistía fiscal para regularizar las rentas no declaradas, aplicando un gravamen del 10%. Espera recaudar 2.500 millones de euros de los 25.000 millones en rentas ocultas. Los expertos dudan que se logre la recaudación esperada o que frene la fuga de capitales, dado el poco éxito de amnistías fiscales anteriores.