Los arqueólogos investigan el pasado humano a través del análisis de restos materiales. Su método incluye la exploración y excavación de yacimientos para recuperar artefactos, los cuales son luego analizados en laboratorios para obtener información sobre el clima, vegetación, animales y humanos del pasado. Finalmente, los arqueólogos publican informes con sus hallazgos y conclusiones.