Nadarín, un pez negro, es el único que logra escapar cuando un atún se come a todos los demás peces de su banco. A pesar de estar solo y triste, Nadarín encuentra belleza en las criaturas marinas. Más tarde descubre otro banco de peces pequeños como él, pero estos tienen miedo de salir porque podrían ser comidos. Nadarín les enseña a nadar muy juntos como si fueran un pez grande para engañar a los depredadores, y así pueden explorar el mar sin temor.