Tras la muerte del secretario general del Partido Comunista de la Unión Soviética, Mijail Gorbachov fue nombrado para el puesto e introdujo reformas como la perestroika y la glasnost que debilitaron al politburó y eventualmente llevaron a la caída de la Unión Soviética. La cumbre de Malta entre Gorbachov y el presidente estadounidense George H. W. Bush en 1989 marcó el fin de la Guerra Fría.