La deforestación es la eliminación de plantas forestales para usos como la agricultura, minería y urbanización, y ha sido impulsada por el crecimiento poblacional y la explotación comercial. En 2019, se perdieron 26,1 millones de hectáreas de bosque anualmente, y aunque se han llevado a cabo esfuerzos de reforestación, la tasa de deforestación sigue superando a la de reforestación. La reforestación es crucial para mitigar impactos ambientales, ya que los árboles son esenciales para la fotosíntesis, la biodiversidad y el equilibrio climático.