La reforestación tiene como objetivos mejorar el desempeño de las cuencas hidrográficas y proteger el suelo de la erosión, crear áreas de protección para el ganado y proveer madera para combustible. Las amenazas a los bosques incluyen la contaminación, demanda hídrica excesiva, desertificación, erosión y explotación agropecuaria. La reforestación tiene impactos ambientales positivos como la sensibilización ambiental, pero también negativos como la contaminación y la demanda hídrica.