La reforestación es el proceso de repoblar zonas que anteriormente tenían bosques pero fueron eliminados. Es importante para prevenir la erosión del suelo, fertilizar el suelo y retener agua. Se requieren suelos con al menos 30 cm de profundidad, textura que permita infiltración de agua, y cobertura herbácea del 80%. Los objetivos de la reforestación incluyen mejorar cuencas hidrográficas, producir madera, crear áreas de protección para ganado, y proveer madera para combustible.