El documento resume la Edad Media en Europa, dividiéndola en tres periodos: Inicios, Alta Edad Media y Baja Edad Media. Durante los inicios después de la caída del Imperio Romano, Europa experimentó una fragmentación política y el surgimiento del feudalismo. En la Alta Edad Media hubo un resurgimiento cultural e intelectual junto con el crecimiento del poder papal. La Baja Edad Media estuvo marcada por conflictos y el surgimiento de los estados-nación.