La encina pertenece a la familia de las fagáceas y puede presentarse como árbol o arbusto. Es una especie nativa de la Península Ibérica que se ha adaptado bien a las condiciones climáticas y de suelo. Históricamente ha sido valiosa por su madera y frutos, pero su presencia se ha reducido en algunas zonas debido a la agricultura y plagas. En la actualidad, hay proyectos de recuperación de la encina a través de la siembra de semillas autóctonas y la protección de