La eutanasia se define como la acción deliberada de un médico para causar la muerte de un paciente. Se clasifica en activa, que consiste en provocar directamente la muerte, y pasiva, que implica omitir o suspender el tratamiento. Aunque algunos argumentan que la eutanasia respeta la autonomía individual y el derecho a una muerte digna, desde una perspectiva moral y religiosa se considera un grave pecado por atentar contra la vida humana.