La historia de los impuestos se remonta a las primeras civilizaciones donde se cobraban tributos por protección y lujo, así como por razones religiosas y bélicas. A lo largo de la historia, desde Egipto, Roma, hasta la Edad Media, la tributación ha evolucionado incorporando elementos de control y financiamiento para diversas estructuras de poder. En América, durante la época colonial, se implementaron impuestos que reflejaban el dominio de gobiernos sobre las colonias, mientras que en México los impuestos han sido fundamentales en su desarrollo social y económico.