La Ley de Dependencia de 2006 establece el Sistema Nacional de Atención a la Dependencia en España. Clasifica la dependencia en tres grados - moderada, severa y gran dependencia - y especifica la documentación necesaria para solicitar ayuda. Estudios de investigación muestran que las familias de personas con discapacidad intelectual no reciben suficiente apoyo de los servicios sanitarios y que muchas personas mayores viven solas con pocos recursos de apoyo.