La ley de dependencia de España establece el derecho de los ciudadanos a recibir prestaciones y servicios sociales para apoyar a personas con discapacidad o dependencia. La ley crea un sistema nacional de dependencia para proporcionar atención integral, prevenir discapacidad, mantener a las personas en su entorno habitual y garantizar la calidad y sostenibilidad de los servicios. La ley clasifica los grados de dependencia y establece un catálogo de servicios de apoyo que serán financiados por fondos públicos nacionales y regionales.