La historia describe una mancha de humedad en el techo de una casa que adquiere diferentes formas para entretener a los niños que viven allí. Sin embargo, deja de cambiar y los niños se ponen tristes. Una noche, la luna ilumina la mancha y revela que en realidad es una criatura que se desliza hasta el cuarto de los niños y se come a uno de ellos, creciendo en tamaño. A la mañana siguiente, la madre descubre lo sucedido.