La novela picaresca, surgida durante el siglo de oro español, representa un enfoque crítico a las instituciones y narrativas idealizadoras de la época, caracterizándose por protagonistas anti héroes de clases bajas que enfrentan realidades crueles. A través de un carácter autobiográfico, doble temporalidad y estructura abierta, esta forma literaria refleja desengaños y una ideología moralizante sobre las conductas desviadas. Obras como 'Lazarillo de Tormes' y 'Guzmán de Alfarache' ofrecen una crítica social a través de sus narrativas de pícaros y vagabundos que luchan por mejorar su condición social, pero siempre terminan atrapados en un ciclo de desilusión.