1) La vida comunitaria implica una tensión entre soledad/comunicación que se resuelve en el encuentro de comunión a través de una comunicación auténtica.
2) Los niveles de comunicación y la intimidad que se comparte aumentan conforme crece la confianza y aceptación entre los miembros de la comunidad.
3) Sin arriesgarse a ser conocido a través de una comunicación sincera no se puede avanzar hacia el verdadero encuentro comunitario.