El consumo de drogas en el lugar de trabajo tiene graves consecuencias, como la disminución de la productividad, el aumento de ausencias y riesgos de accidentes. Los empleados que consumen drogas pueden presentar cambios de conducta, problemas de concentración y tendencia a robar, lo que afecta al equipo de trabajo. Existen diversas pruebas para detectar el consumo de drogas, que deben seguir protocolos de confidencialidad y manejo adecuado.