Las plantas tienen tres partes fundamentales: la raíz, el tallo y las hojas. La raíz absorbe agua y minerales del suelo para alimentar la planta. El tallo transporta los nutrientes de la raíz a las hojas y el alimento producido por las hojas al resto de la planta. Las hojas contienen clorofila que absorbe la energía solar para producir alimento a través de la fotosíntesis.