El documento discute los beneficios del Aikido como arte marcial y estilo de vida saludable. Sin embargo, argumenta que en muchos dojos modernos se ha alejado de sus raíces marciales, practicándose con ataques débiles y omitiendo técnicas como atemis y kiais. Esto ha llevado a un entrenamiento menos efectivo y un mayor riesgo de lesiones. Propone enseñar ataques más realistas y restaurar prácticas como intercambiar roles de atacante y defendor para mejorar la calidad