El documento describe la visión profética de Daniel en el capítulo 8, que incluye símbolos como un carnero y un macho cabrío, representando imperios y sus conflictos. Además, abarca la interpretación de 2300 días como un periodo de purificación del santuario y la llegada del Mesías. Finaliza con la confirmación de que tras 70 semanas, el Mesías hará cesar el sacrificio y el santuario será restaurado.