El documento analiza la profecía de las 2300 tardes y mañanas en Daniel 8:13-14. Sostiene que esta no se refiere a 2300 sacrificios de mañana y tarde, sino a 2300 días literales. Explica que el "continuo" mencionado aquí es diferente al "continuo sacrificio" diario del templo, y que el orden de las palabras "tardes y mañanas" se refiere a días completos, no a sacrificios matutinos y vespertinos. Por lo tanto, las 2300 tardes y mañanas representan 2300 días literales