Este documento contiene una leyenda chilena sobre una leona y sus cachorros en el cerro Yevide. La leona dejó a sus cachorros durmiendo mientras buscaba comida, pero cuando regresó unos arrieros se habían llevado a sus crías. La leona desesperada buscó a sus cachorros sin éxito, echándose a gemir junto a una gran roca. Desde entonces, la gente escucha su gemido reclamando a sus crías.