Este documento habla sobre la importancia de la educación emocional y la reconciliación para prevenir la violencia. Explica que la rabia y el resentimiento acumulados con el tiempo llevan a las personas a la guerra. Describe experiencias de centros de reconciliación que buscan reconstruir el tejido social a través de la inclusión y la visibilidad. Finalmente, enfatiza la necesidad de desarrollar competencias emocionales en los jóvenes para prevenir que se unan a grupos armados.