La ley establece un sistema de responsabilidad penal para adolescentes entre 14 y 18 años que cometan delitos. Define sanciones como internación en régimen cerrado o semicerrado, libertad asistida, reparación del daño, multas y amonestaciones. Establece límites de edad y reglas especiales para delitos sexuales. Además, indica que el interés superior del adolescente debe ser considerado y que las sanciones buscan su reinserción social.