La ley de aguas de Ecuador tiene como objetivo garantizar el derecho humano al agua para todos. Establece que el agua es un bien público y prohíbe su privatización. Sin embargo, existen desafíos en su implementación debido al acaparamiento de agua por sectores poderosos y la falta de acceso para algunas comunidades. También es necesario fortalecer las garantías para resolver conflictos sobre el agua de manera justa y proteger plenamente los derechos de la naturaleza.